A LA MUJER MALTRATADA - Eulalia Sánchez Aznar
El hombre que a una mujer maltrata no es un hombre, es una rata, que cada vez que pega a una señora empobrece como persona .
Son deshechos de la sociedad, hombres muy acomplejados, violentos sin necesidad, sin corazón y despechados.
Hombres que utilizan la fuerza, porque la fuerza es su arma, ya que no tienen inteligencia, y ni tan siquiera tienen alma.
Por eso mujer, den�ncialo, no te quedes callada, por eso mujer, gr�talo, y no sigas humillada.
No consientas que te anule, porque vales más que �l, que si su fuerza te escupe, tu inteligencia le haga perder.
Que todos tenemos derechos, le has de hacer entender, que dejando a alguien maltrecho, no demuestra su poder.
Rompe ya esas cadenas, lib�rate de sus palizas, olv�date de las penas, y empieza una nueva vida.
Tienes derecho a ser feliz, y no todos los hombres son iguales, mujer, empieza a vivir, olvida ya las dificultades.
Yo
tambi�n soy mujer, por eso desde aqu�, te animo a que no calles, a que
te levantes, a que grites, a que reclames… tu silencio no te ayudar� a
salir de ese pozo. Date una segunda oportunidad, la oportunidad de ser
feliz, la oportunidad de vivir, porque t� mujer, te lo mereces.
Poema enviado por Anduri, 01 Febrero 2002
Un d�a venturoso os enamoraron, y os prometieron haceros felices, y de pronto se transformaron, en verdugos de vuestras pieles sensibles. En su paleta solo hay colores, de dolor llanto e injusticia, s�lo rasgaduras y sinsabores, que os anulan y martirizan. Intent�is buscar una salida, esa que todos los d�as os niegan, en un acto de vil cobard�a, que os hunde m�s en la pena. Intent�is salvar a vuestros hijos, de la tiran�a de su cruel padre, rezando ante cualquier crucifijo, pidi�ndole que os ampare. Intent�is ser fuertes y so�adoras, pensando que vencer�is un d�a, que todo ser� con otrora, y que saldr�is dela agon�a. Busc�is en los ojos del verdugo, la respuesta a vuestras penas, busc�is algo que se vea puro, lleno del perd�n y la belleza. Ped�s que se paralice un d�a esa mano, y que sean conscientes del mal, que hacen a otro ser humano, al que prometieron amar. Ellos son ganadores de un combate, los Judas de la llorada libertad, por cuyas venas corre a embates, el veneno que les impulsa a matar. Sois la diana de sus complejos, de sus iras e inseguridades, y de sus acendrados celos, que escupen la ira a raudales. Pero no teng�is ya nunca miedo, porque ya no est�is tan solas, sed valientes para hacerlo: ENFRENTAROS SIN M�S DEMORA!. Levantaros contra el infame pu�o, de esos seres despreciables; |