Palabras clave
Seg�n
Adams, hay que estar alerta a una serie de palabras clave que los
agresores suelen utilizar para hablar de su propia violencia ("pelea",
"perder el control", "rabia", "defensa propia", "beber") o para hacer
referencias despectivas a su mujer. El m�dico tambi�n puede hacer
cierto tipo de preguntas como: �Qu� pasa cuando se pelean? �Han llegado
usted o su esposa a herirse en una pelea alguna vez? "La eficacia de
estas preguntas es mayor si el tono empleado es de cari�o y
preocupación. No ha de ser acusador y hay que dejar claro que el m�dico
est� preocupado por la salud y el bienestar del paciente y de su
familia", dice Adams. Algunos
m�dicos no se sienten c�modos haciendo este tipo de preguntas sobre
violencia dom�stica porque creen que molestar�n a los pacientes. Sin
embargo, muchos agresores se sienten culpables y preocupados por su
problema y sienten alivio cuando se les pregunta sobre el tema. "Lo
ideal ser�a que se formularan de manera rutinaria. Podr�an incluirse en
los cuestionarios m�dicos que hay que rellenar para registrarse en un
centro de salud o en un hospital", dice Adams. Restar importancia Hay
que tener en cuenta que la mayor�a de agresores minimiza el n�mero de
veces y la gravedad de sus actos violentos. Este comportamiento adopta
varias formas: a) Acusan a sus
v�ctimas de que mienten cuando los denuncian. Sin embargo, se ha
comprobado que �stas tienden a reducir la gravedad de las agresiones
que sufren para evitar represalias posteriores. b)
Definen su comportamiento como no violento. El concepto de violencia
var�a ampliamente seg�n el entorno social, familiar y cultural del
individuo. En un grupo de tratamiento, uno de los agresores dijo:
"Nunca pens� que estaba siendo violento con ella porque nunca la pegu�
como a un hombre. [Siempre la hab�a abofeteado en lugar de darle golpes
con el pu�o cerrado]". Excusas Muchos
agresores se refugian en las excusas para evitar las consecuencias
jur�dicas o sociales. Por ejemplo, dicen que estaban fuera de control o
que fue una locura temporal pero que no volver� a suceder. Adams cree
que, lejos de ser irracional, la violencia le sirve al agresor para
ganar y mantener el control sobre su v�ctima. "Con sus ataques de ira,
aparentemente espont�neos e irracionales, los agresores no pierden el
control sino que lo ganan". Este
especialista pone el ejemplo del hombre que acusa violentamente a su
pareja de tener aventuras o de pasar demasiado tiempo con otras
personas, pero que se arrepiente inmediatamente y le pide perd�n. Esta
escena se repite frecuentemente, y, como resultado, la v�ctima acaba
reduciendo sus visitas a familiares o amigos por miedo de que �l se
enfade o aumenten sus sospechas. As�,
el individuo se beneficia de su comportamiento aunque se disculpe
despu�s. Los ataques impredecibles del agresor mantienen a la v�ctima a
la defensiva haciendo que �sta siempre se anticipe a las necesidades de
�l y renuncie a las propias. Alcohol El
abuso de drogas y alcohol es responsable de buena parte de la violencia
dom�stica. Sin embargo hay autores que no creen que el alcohol cause
violencia sino que el agresor bebe con la intención de ser violento. Tratamiento Los
m�dicos que ven la violencia contra la mujer como una enfermedad suelen
enviar al agresor (y a la v�ctima) a sesiones de psicoterapia
individual o familiar y, si procede, a un tratamiento contra el
alcoholismo. Pero, seg�n Adams y otros expertos en este tema, los
agresores no suelen ser enfermos mentales y no deber�an acudir a
sesiones de psicoterapia hasta que hayan pasado por un programa
especialmente dise�ado para ellos y hayan dejado de ser violentos. "Adem�s,
no hay que suponer que cualquier profesional de la salud mental est�
mucho m�s capacitado para abordar la violencia dom�stica que lo est� un
m�dico de familia para tratar a un paciente con c�ncer", a�ade Adams.
Seg�n este experto, si el facultativo no est� entrenado para este tipo
de situaciones puede provocar m�s da�o que beneficio. No
ser�a la primera vez que la comunidad biom�dica consigue poner fin a un
problema sanitario al que antes no se le hab�a prestado ninguna
atención: "En los a�os 30 fueron los m�dicos los que desvelaron que
muchas de las personas heridas en los accidentes de autom�vil estaban
intoxicadas con alcohol. Gracias a esto, el n�mero de accidentes de
coche por estas causas ha disminuido y miles de vidas se han salvado",
dice Brookoff. "Podemos tener el mismo impacto sobre la muerte y los
da�os f�sicos por violencia familiar si decidimos que es un problema de
salud y no s�lo social". Detectar a las v�ctimas Hay
m�s visitas a las salas de Urgencias de los hospitales a causa de malos
tratos a mujeres que por accidentes, violaciones y asaltos juntos,
seg�n un estudio realizado en EEUU. Pero muchas de las v�ctimas pasan
inadvertidas. Unos investigadores del Centro M�dico de Salud de Denver
(Colorado) dise�aron un cuestionario con tres preguntas para detectar a
las maltratadas. Se prob� en 322 mujeres que acudieron a los
departamentos de Urgencias del hospital General de Denver y del
hospital Universitario en el verano de 1994. Las mujeres fueron
sometidas tambi�n a otras dos pruebas que se utilizan habitualmente
para identificar signos de violencia: el Indice de Abuso de la Pareja,
que mide la gravedad del abuso f�sico y no f�sico inferido en la
pareja, y la Escala de T�cticas de Conflicto, que mide el uso de
razonamiento, agresi�n verbal y violencia f�sica empleada para resolver
los conflictos de familia. Seg�n
los autores del estudio, su cuestionario de s�lo tres preguntas result�
muy efectivo y fue mucho m�s r�pido que las otras t�cnicas. Detectaron
al 71,4% de las maltratadas. Este cuestionario, llamado Test de
Violencia en la Pareja, dice: 1) �Le ha golpeado alguien de alguna forma (bofetadas, patadas, etc�tera) en el �ltimo a�o? Si ha sido as�, �qui�n lo hizo? 2) �Se siente a salvo en su relación de pareja actual? 3) �Existe alg�n ex marido o ex compa�ero que le haga sentir insegura? Los
autores del estudio, que se public� en un JAMA de mayo de 1997,
concluyen que a todas las mujeres que acuden a Urgencias se les deber�a
preguntar por la violencia dom�stica, sin tener en cuenta cu�l es su
actual situación marital. "Si se detecta que sufren agresiones en casa
debe incluirse esta información en su informe m�dico y ofrecerle apoyo,
consejo y protección para el futuro", escriben los autores. Para la
doctora Kim Fedhalus, directora del estudio, la violencia no se acaba
al finalizar la relación. "Al contrario, la mitad de las mujeres que
llega a Urgencias por malos tratos tiene miedo de una antigua pareja". |