En
los últimos Años se ha estadoproduciendo
un fenómeno nuevo, al menos en cuanto a
la cobertura que le conceden los medio;
es la extendida preocupación por las condiciones
de vida de la niñez, dentro de una vasta
gama de cuestiones: alimentación suficiente,
acceso a la educación, erradicación del
trabajo infantil, cese de su explotación
sexual o de su alistamiento en ejércitos
o grupos militarizados!, y, desde luego
preservación de la salud.
Pero
la salud no atañe sólo al organismo físico
sino también al psiquismo, y de esto tratará
en las consideraciones siguientes, en cuanto
afecta a seres de corta edad.
Por
distintos canales de la T.V. local se han podido ver desde hace algunos
meses videos de origen palestino referentes al adoctrinamiento en la
violencia a que son sometidos niños de niveles muy tempranos de la
escolaridad, a fin de convertirlos en participantes activos en los
sangrientos enfrentamientos resultantes del conflicto palestino-israel�.
La
últimaproducción que vi ( Canal 2, después
de hora, 12 de junio, 23 horas) cuyo título
es, creo, Little Moon, del Año 2001,
presenta escenas escalofriantes. El incentivo
con que se atrae a los infantiles destinatarios
es su transformación en héroes de
la patria en vida y su seguro acceso al
cielo después de ofrendarlapor la causa,
ocasionando al mismo tiempo el mayor número
posible de muertes entre los aborrecidos
enemigos.
El
efecto se asemeja al de otros videos del
mismo origen sobre cómo se practica en
escuelas, primarias según pude juzgar, esa
deliberada inducción a la crueldad violenta,
con las esperables reacciones de odio homicida-suicida por parte de los niños. Esperables dada
la indefensa sugestionabilidad de
la sensibilidad infantil.
Tales
enseñanzas constituyen verdaderos atentados
a la salud psicológica; se hace de los niños
victimizados vehículos de las peores
tendencias humanas: intolerancia absoluta,
afán de aniquilación del adversario, cerguera
para visualizar opciones no cruentas en
los casos de conflictos intensos. No debe
dudarse en calific�rselas de decididamente
criminales, no menos que cualquier otra
explotación de la inocenciapropia de los
primeros Años o que todo aplastamiento de
los derechos del niño a un desarrollo sano.
Los
organismos de defensa de tales derechos,
en primer término la UNICEF, deben ocuparse
con la mayor urgencia en poner término a
este óinicuo abuso, sin excluir a mi juicio
un enérgico llamado a la reflexión
a la Autoridad Nacional Palestina.
Por
cierto, además, que el ya perpetrado daño
de crear bombas de odio es eventualmente
peligroso para el mundo en su totalidad.
� quién sabe por donde pasará el
camino de llegada al Cielo v�a asesino
furor en Años por venir, cuáles serán entonces los
adversarios señalados?
Estapropuesta de que se reaccione conprontitud
y resolución contra actividades contaminantes
de la esfera emocional ser� enviada a
distintos organismos vinculados con el magnotema de la educación para la paz, dedicados
a lograr que los niños sean heraldos felices
de un futuro para la humanidad pacífico
y digno.
Dra. A. Aisenson Kogan. |